La encuesta y el cuestionario
Investigación

La encuesta y el cuestionario

Uno de los errores más frecuentes es confundir la encuesta con el cuestionario, hasta el punto de utilizarlos como sinónimos. A continuación, nos referiremos a la distinción entre ambos elementos.

Por Danelly Salas Ocampo

Como docentes en el área de metodología de la investigación, con frecuencia asignamos a nuestros estudiantes proyectos de investigación científica, con el propósito de que logren comprender de primera mano en qué consiste el proceso investigativo.

Conforme avanzan en el proceso, y específicamente en el momento de definir el marco metodológico de su propuesta de investigación, con base en el problema y los objetivos de investigación, es muy común que los estudiantes piensen en aplicar una encuesta, ya que consideran que es una de las técnicas más “sencillas”, pues, consiste, solamente, en hacer una serie de preguntas a un determinado grupo de personas.

En el presente artículo nos proponemos analizar la encuesta, una de las técnicas más utilizadas en la investigación científica, cuya elaboración y aplicación requiere especial atención. 

La encuesta

Según nos explica Hernández (2012):

La encuesta por muestreo es la técnica más empleada en las investigaciones realizadas en las ciencias sociales. Se utiliza para recolectar información de personas respecto a características (estado civil, edad), opiniones (¿está realizando el actual presidente una buena labor?), creencias (¿hay vida después de la muerte?), expectativas (¿cree Ud. que la situación económica del país mejorará durante este año?), conocimiento (¿sabe Ud. cómo se trasmite el SIDA?), conducta actual (¿va Ud. a misa frecuentemente?) o conducta pasada (¿votó Ud. en la elección pasada?). (pág. 25).

Por lo general, las personas se sienten cómodas con el uso de la encuesta que es muy utilizada en diferentes investigaciones con enfoque cuantitativo o mixto, e inclusive como complemento en la investigación con enfoque cualitativo.

 Sin embargo, uno de los errores más frecuentes es confundir la encuesta con el cuestionario, hasta el punto de utilizarlos como sinónimos. A continuación, nos referiremos a la distinción entre ambos elementos.

El cuestionario

Con respecto al cuestionario Hernández (2012) plantea:

El investigador social debe diseñar un instrumento para medir las variables conceptualizadas al plantear su problema de investigación. Este instrumento es el cuestionario; en éste las variables están operacionalizadas como preguntas. Éstas no solo deben tomar en cuenta el problema que se investiga sino también la población que las contestará y los diferentes métodos de recolección de información (p.ej. entrevista personal o por teléfono). (pág. 26).

Por su parte Hernández, Fernández y Baptista (2010) explican que “un cuestionario consiste en un conjunto de preguntas respecto de una o más variables a medir” (pág. 217).

Entonces, ¿en dónde radica la diferencia?, la encuesta es la técnica que se va a utilizar en la investigación y el cuestionario es el instrumento que se construye o elabora para recolectar la información una vez identificadas las variables en el problema y objetivos de investigación.

¿Qué tipo de preguntas debe de contener un cuestionario?

 Como es habitual, los cuestionarios suelen estar conformados por dos tipos de preguntas, abiertas y cerradas:

Una pregunta es abierta si permite al informante responderla libremente. Por ejemplo, “¿Cuál es su diversión favorita?”. Una pregunta es cerrada si solamente permite al informante escoger la respuesta de un grupo fijo de opciones. Por ejemplo, “¿Le parece Ud. que el actual presidente esta realizando una labor muy buena, buena, regular o mala?” (…) (Hernández 2012, pág. 27).

El uso de las preguntas abiertas o cerradas en una investigación científica va a estar determinado por diferentes factores, entre los que cobra particular importancia el planteamiento del problema y la formulación de los objetivos de investigación.

¿Cómo organizar las preguntas de un cuestionario?

 Las preguntas que se presentan en un cuestionario no se deben de presentar de una manera desordenada o poco clara. Para Hernández (2012, pág. 28) desde el principio el cuestionario debe proporcionar información al entrevistado, por ejemplo, cuál es el objetivo del estudio, qué entidad o institución esta realizando la investigación; además de garantizar a las personas que los datos recolectados serán confidenciales y utilizados solamente para el propósito solicitado.

El autor también plantea, que las primeras interrogantes que debe contener un cuestionario deben de ser fáciles de responder. El flujo de las preguntas debe tener una secuencia lógica que le permita al informante recordar cifras o eventos, para posteriormente introducirlo a temas más complejos o delicados.

Referencias

Hernández, O. (2012). Estadística Elemental para Ciencias Sociales. (Tercera Edición). San José, Costa Rica: Editorial Universidad de Costa Rica.

Hernández Sampieri, R, Fernández, C & Baptista, P. (2010). Metodología de la Investigación. (Quinta Edición). México D.F, México: McGraw-Hill.

Imagen de evondue en Pixabay

Socióloga. Consultora Independiente con experiencia en docencia universitaria. Co-fundadora de Investigalia. Contacto: danellysalas@investigaliacr.com

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